domingo, 23 de agosto de 2015

Foxtrot - Genesis (1972)

Nota: 9+

Lista de canciones:

1) Watcher Of The Skies
2) Time Table
3) Get 'Em Out By Friday
4) Can-Utility And The Coastliners
5) Horizons
6) Supper's Ready

Mejor canción: SUPPER'S READY

Pues parece que voy a retomar el blog después de mucho tiempo. La verdad es que no tengo excusa. O más bien, la tuve hasta mayo, pues en ese tiempo, de verdad, estuvo bastante atareado en cuanto a cuestiones universitarias, pero a partir de entonces he estado vagueando que daba gusto. Así que, ahora que me ha venido la inspiración, vamos a escribir este artículo para el blog.

Como, con total seguridad, habéis leído en el blog, he analizado Nursery Cryme y Selling England By The Pound, dos álbumes del Genesis de Peter Gabriel, y dos de los mejores discos de rock progresivo. Sin embargo, no fui lineal con estos álbumes: no analicé el álbum que hay entre ambos, y ese no es otro que Foxtrot. Y de hecho, fue mi primer álbum de Genesis. Tenía intención de comprar alguno de los ya analizados en esta página, pero en la tienda solo tenían este y alguno de la época pop. Consecuencia de lo que es el rock progresivo: un género no apto para cualquiera, incomprendido. Solo un grupo ha conseguido escapar y llegar a otras cuotas de comercialización, el fluido rosa.

Hay grupos que, aunque alguien no sea fan, incitan a simpatizar con ellos, a disfrutar de sus canciones a pesar de no admirarlos. Por ejemplo, es fácil que una persona que no sea fan de los Beatles disfrute con sus canciones porque son un grupo universal, que toca muchos palos y con una música asequible para todos. No me malinterpretéis porque soy admirador de los Fab Four y, de hecho, tengo unos cuantos álbumes analizados en la página, con generosas notas. Genesis es el caso contrario, es un grupo que, si no estás muy predispuesto a escucharlo, si no sabes lo que es el rock progresivo, o si no afinas un poco el oído, te resultarán como un grupo rimbombante, con falsas pretensiones de grandeza. A la gente le gustan canciones de tres minutos con coros agradables, melodías pegadizas y pequeños toques de guitarra. A la gente no le gustan canciones de veintitrés minutos, con pasajes de mellotrón de dos minutos, con solos virtuosos y con letras raras. Pues eso es Genesis. La verdad es que me alegro de haberlos encontrado. Ya el nombre, incita a la grandeza, a escsucharlos. Y es que, aunque parezca banal, el nombre puede influir en escuchar un grupo o no: un nombre como Genesis o King Crimson incita más que The Killers, por ejemplo. Bueno, voy a dejarme de rollos, empezaré con el disco.

En los dos discos que he analizado ya, se apreciaba una división entre las canciones épicas, de entre 8 y 12 minutos de largo, que eran el grueso del disco; y canciones cortas, de entre 2 y 5 minutos, que eran pequeños pasajes de descanso entre las épicas y que no solían tener mayor importancia. En este álbum, a grandes rasgos, se puede decir que vuelve a pasar, pero ya no es tan claro. Tenemos Watcher Of The Skies, de 7 minutos, es decir, más pequeña que las épicas normales; tenemos Get 'Em Out By Friday, una épica como las de siempre; y tenemos Supper's Ready, la mayor épica de Genesis, de 23 minutos. Las demás canciones responden al estereotipo de canciones cortas.

Empezaremos por orden, con Watcher Of The Skies. No solo es más pequeña que las típicas épicas de Genesis, también es diferente por más cosas. Principalmente, por ser mucha más coherente entre sus partes. Me explico: en las demás épicas, siempre había saltos que hacían parecer que dichas épicas eran un conglomerado de canciones. Aquí, no. Da la sensación de que en Watcher Of The Skies todo es más plano, no hay tanto cambio, sin que ello sea malo, pues la canción es muy buena. La canción empieza con un mellotrón que no me provoca nada especial, para empezar con un riff que se repite durante toda la canción, que es el verdadero aliciente del tema. Es un riff brutal, sin duda. La canción es pegadiza y con un buen estribillo, y el final, como Genesis acostumbra, fabuloso.

Continuamos con la primera de las canciones cortas, aunque no es tan corta: Time Table dura casi 5 minutos. Se trata de una agradable balada de piano, con un buen estribillo y unos buenos toques de xilófono. En resumen, que, sin ser una gran épica de las que Genesis ha dado, es una canción plenamente disfrutable y sirve de relajante para la épica que viene.

Esta no es otra que Get 'Em Out By Friday. Es una épica que podría recordar a The Return Of The Giant Hogweed. En este caso, el tema elegido no es de menos. Si en Hogweed se hablaba de un perejil gigante asesino, aquí se habla de reducir a la población para que así quepa más gente en las casas. Sí, es de locos. La voz histriónica de Gabriel representa con genialidad al personaje que quiere reducir a la población, mientras que se intercalan pasajes más suaves y tranquilos para representar a los reducidos. Es de las épicas más "locas" de Genesis. Es buena, pero inferior a todas las épicas de Selling England By The Pound y está empatada con las de Nursery Cryme. Con el tiempo, he aprendido a apreciarla. Antes, me costaba más que con las épicas de los álbumes anterior y posterior, pero he logrado asumir la locura de la canción.

Sigamos con Can-Utility And The Coastliners, una canción que está a medias entre épica y canción normal. Digamos que es una canción grande con algún tinte de épica. Está muy poco conexa, tiene bastante pasaje instrumental y, aunque no deja de ser un aperitivo para lo que es una verdadera épica Genesis, no está mal y me parece una canción maja.

Horizons es la más corta, menos de dos minutos, y seguramente lo menos bueno del disco, aunque tampoco es mala.

Y ahora sí, llegamos al clímax del disco. La mayor épica jamás concebido por Genesis, Supper's Ready. Se trata de un tema de 23 minutos, que se divide en varias partes, cada una con su nombre. Empezaré por el principio.

_Lover's Leap es la primera parte, y se trata de un tema lento, agradable, donde Peter Gabriel da un buen rendimiento a su voz. Tras esto, llegamos a un pasaje de guitarra, agradable, pero pesado por lo largo y plano que es. Así, llegamos a la siguiente parte.

_The Guaranteed Eternal Sanctuary Man es de mis partes favoritas de la canción. De repente, entra Phil Collins con la batería y entramos en una de las partes más animadas de la canción. Es pegadiza y atmosférica. Tras su corta duración, se produce un abrupto frenazo para dar paso a la siguiente parte.

_Ikhnaton And Itsacon And Their Band Of Merry Men es otra parte "feliz". De hecho, es la parte más alegre. Tras el frenazo anterior, vuelve a entrar Phil Collins en la batería para dar un ritmo alegre y rápido, en una parte frenética. El teclado de Banks también está a la altura. Tras esto, un buen mini-solo de Hackett para entrar en una parte más lenta pero no menos agradable. Gabriel hace un gran trabajo con su voz, muy agradable.

_How Dare I Be So Beautiful? es la parte más lenta de la canción, demasiado lenta y plana, para mi gusto. Dura poco pero no aporta nada.

_Willow Farm es la parte histriónica del tema. Los arreglos aquí no intentan ser agradables ni relajantes, sino que intentan provocar, como muchas veces Genesis ha hecho. Es de las mejores partes de la canción. La voz de Gabriel, impresionante.

_Apocalypse On 9/8 es la parte más dura de la canción, y a mí no me gusta especialmente. Genesis se caracteriza por otras cosas y no por su dureza, y esta parte no me aporta nada a lo que es Genesis.

_Y llegamos al final con As Sure As Eggs Is Eggs. El clímax de la canción y del álbum. Se trata de una repetición, en primer lugar, de Lover's Leap, pero sobre todo, de The Guaranteed Eternal Sanctuary Man. Solo que aquí todo está magnificado, esos arreglos que antes eran relajantes y agradables aquí son poderosos y omnipresentes, esa voz de Gabriel que antes era tranquila y recatada aquí está a plena potencia. Esa sensación terrena que transmitía la parte original se transforma en una sensación divina, de que no es de este mundo, en este final. El final perfecto para Supper's Ready.

Seguramente sea más inconexa que cualquiera de las grandes épicas de Genesis, y es por eso que no es su mejor canción, pero tiene otras cosas que aportar. Un clásico.

Pues aquí está Foxtrot, un gran álbum de rock progresivo, que sería el preludio de lo que fue el verdadero éxito de Genesis y del género, Selling England By The Pound.

domingo, 15 de febrero de 2015

Wish You Were Here - Pink Floyd (1975)

Nota: 10-

Lista de canciones:

1) Shine On You Crazy Diamond (Parts I-V)
2) Welcome To The Machine
3) Have A Cigar
4) Wish You Were Here
5) Shine On You Crazy Diamond (Parts VI-IX)

Mejor canción: SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND


Nueva banda en el blog. Casi nada, Pink Floyd. Y uno de sus mejores álbumes.

Pink Floyd es un grupo que ha pasado varias etapas: empezó siendo un grupo de rock psicodélico extremo, liderado por Syd Barrett. Tras su marcha, pasaron por algunos álbumes sin un rumbo claro. Ya con Meddle se empezaban a intuir cosas, pero el salto final fue con The Dark Side Of The Moon en 1973, su álbum más vendido y creo que el segundo más vendido de todos los tiempos de todos los artistas. Después de él vino este, que no tuvo tanto éxito en ventas, aunque para mi gusto es superior. Pink Floyd no deja de ser una banda de rock sinfónico/progresivo en este álbum, es decir, hay cosas en las que se parece a su antecesor, pero también hay cosas en las que se diferencian. En general este álbum me parece más tranquilo que su antecesor: solo hay que ver a la gran Shine On You Crazy Diamond o Wish You Were Here. Tiene sus momentos más duros en Have A Cigar, y, sobre todo, en Welcome To The Machine.

Transmite una sensación diferente a la de The Dark Side. No sé muy bien cómo definirlo, los arreglos son diferentes. Para verlo debéis escucharlo, pero en general pienso que Wright está mucho mejor aquí que en el álbum anterior. Me parece que aquí todo está más pulido y logrado, de hecho solo hay una canción que, si bien no es mala, no me termina de convencer. Tiene la desventaja con respecto al Dark Side de ser el segundo en llegar y ya no había novedad, pero me parece que todo funciona mucho mejor aquí.

La forma de criticar este disco suele venir por la tranquilidad, sus críticos tienden a ver en él un Dark Side blandengue. Y en cierta forma tienen razón, es un álbum menos duro que el anterior, pero hablan como si Pink Floyd se hubiera hecho famoso por la excesiva dureza de sus canciones. Pink Floyd es una banda que siempre ha sabido medir muy bien cómo funcionarían sus canciones, para escuchar dureza sin control podéis escuchar algo de punk o metal. Esto es un nivel mucho más alto de calidad. Pocos grupos están al mismo nivel que Pink Floyd de su época dorada.

Vamos a centrarnos un poco más en el disco. De este disco, hay una canción que ocupa la mitad y que merece un artículo a parte. Se trata de Shine On You Crazy Diamond. Esta divida en dos partes, la primera canción y la última, y estas a su vez se dividen en nueve partes bien diferenciadas. Para mí, la mejor canción de Pink Floyd y candidata a la mejor canción de la historia. Ahí con las Bohemian Rhapsody y las Dancing With The Moonlit Knight. Dura 26 minutos y no aburre ninguno. No le voy a dedicar un artículo a ella sola pero la analizaré la última y con más tiempo y dedicación, porque lo merece. Es el alma de este álbum, este disco podría ser un buen disco sin ella, pero es que es ella quien marca la diferencia de ser un buen álbum a ser un álbum excelente.

Bueno, pues entonces empezaré por las otras tres canciones. Welcome To The Machine es la que menos me convence. Me gusta a ratos. Si hay algo claro es que es la canción más dura del disco, tanto musicalmente como líricamente. Se trata de una crítica a la industria musical. Me gusta la acumulación de tensión que produce: es curioso, pero se trata de una canción sin percusión (salvo algún toque puntual), cuyo ritmo está dominado por el bajo de Roger. Los tremendos solos de Richard producen una tensión increíble pero que no me sirve para poder considerarla una gran canción. Debería tener algo más. La vocalización, además, es irritante. La tensión de la que hablaba puede molar las primeras veces pero ha medida que la escuchas más se vuelve un poco más irritante. Es una buena canción, muy particular y especial, pero no una gran canción.

Similar en tema y superior musicalmente es Have A Cigar. A Roger no le gustaba cómo la cantaba él mismo y le pidió a David que lo hiciera, pero se negó. Por eso, la acabó cantando Roy Harper, bastante bien, para mi gusto. En esta canción, menos particular que la anterior, vuelve a destacar Richard con sus teclados. La melodía, el ritmo, los arreglos... son superiores a Welcome To The Machine. Es menos rarita, e impresiona mucho menos a la primera, segunda o tercera escucha, pero a medida que las escuchas te va gustando menos Welcome To The Machine y más esta. Antes no la apreciaba mucho, de hecho. Es que, en efecto, es la que tiene menos "cositas" para destacar. Es obvio que Shine On y Wish You Were Here destacan por su condición de megahits, y de entre las demás, Welcome To The Machine destaca más por sus rarezas, ya sabéis, la no-batería, el ritmo del bajo, los teclados con la tensión... Esta es una canción mucho más normal. Pero dadle una oportunidad. Es muy buena. Gilmour y su guitarra demuestran estar muy en forma aquí.

Después viene el gran éxito del disco. La pista titular. Se trata de una balada muy buena, aunque creo que tiene una fama desmesurada para lo que es. Que sí, que es muy buena, pero hasta ese punto... No es ni la mejor del disco. Pero tampoco es culpable de la fama que tiene, así que no la juzgaré por eso. La forma en la que comienza, con la guitarra, es muy buena y relajante, una voz perfecta de David Gilmour, una melodía buenísima, arreglos buenísimos y Richard también muy bien con los teclados. Las partes del medio, que no están cantadas, son especialmente relajantes. Tampoco voy a hablar mucho de esta canción porque hay pocas cosas que no se sepan. Es de las más conocidas del grupo.

Y ahora sí, llega la gran canción. O las grandes canciones, depende de cómo lo entendáis. ¿Es una canción? ¿Son dos canciones? ¿O son nueve? Vamos a ver: es una canción, que se divide en dos partes, que a su vez se dividen en nueve (la primera parte en cinco y la segunda en cuatro). Que no os explote la cabeza, no es tan complicado el tema. Debo decir que este tema es, para mí, la mejor canción de Pink Floyd. Si la contamos entera. Si contamos alguna parte a lo mejor también, pero me sienta como el culo tener que referirme a Shine On You Crazy Diamond la primera y Shine On You Crazy Diamond la del final. Y peor me sienta decir señalar una como la mejor canción, como dejando a la otra a un nivel inferior. La tendencia de los críticos es señalar la primera de las dos como la verdadera obra maestra y la segunda como "una buena canción que más o menos se le parece". Ni puta idea. A veces estoy más por la primera parte y otras por la segunda, lo que me lleva a pensar que no me puedo decidir. Son igual de geniales y forman un todo. Por eso las analizaré a la vez. Y por eso no elegiré a una sola de ellas como mejor canción. Empecemos.

Shine On You Crazy Diamond empieza con su parte más lenta. En efecto, la Parte 1 es la más lenta junto con la última. Esto lo podéis poner cuando necesitéis relajaros y no sepáis cómo. Primero el encargado de relajar cuerpo y mente es Wright con los teclados y luego Gilmour con la guitarra. Es increíble el poder que tiene esta parte. Es que es de una sutileza... increíble. No podía haber mejor manera de empezar el tema.

La Parte 2 comienza con una secuencia de cuatro notas que tienen más grandeza que cualquier secuencia de 5489613 notas que podáis oír. La secuencia se repite cuatro veces para dar entrada a la batería de una forma espectacular, increíble, para entrar en una de las partes más poderosas del tema. La guitarra de Gilmour en plena forma, dejando varios solos para la historia. Interactuando con bajo y teclados.

La Parte 3 comienza con una rotura de la parte anterior, para dejar que Wright use el teclado para relajar un poco el tema. Tras esto, vuelve otra vez el gran David, con más material de antología, dándole otra vez ritmo al tema. Todo sigue estando perfecto, todo en perfecta armonía.

Así, tras más de ocho minutos, llegamos a la Parte 4, la primera parte cantada. La voz es perfecta. Todo. El estribillo, especialmente. Pero si hay algo que me pone los pelos de punta es el minisolo que hay en medio. Es sencillamente, increíble. Tras el espectacular solo, vuelve a la carga con la parte vocal, genial, como antes, para enlazar con la Parte 5. Cabe mencionar que en la Parte 4 todo, teclados, voz de Roger, David, sigue estando perfectamente cohesionado. David destaca en esta parte por su guitarra (y su ya comentado solo) y Roger con una perfecta voz.

La Parte 5 consiste en un solo de saxofón. Me gusta pero es la única que, a mi gusto, flojea un poco. El solo está bien, pero no me parece que llegue a la genialidad de las demás. Es mi opinión, habrá a quien le encante.

Y pasamos a la segunda parte del tema, con la Parte 6. Empieza muy lenta, con un tranquilo ritmo del bajo de Roger pero pronto irrumpe un sintetizador de Richard increíble, para variar. Al principio sigue lento, pero pronto coge ritmo para empezar la parte más rápida del tema. A él se une David con su guitarra. Tras cuatro minutos de teclados y guitarras, la guitarra de David cambia de ritmo para entrar en la Parte 7, la segunda y última parte cantada.

En esta parte el motivo es el mismo que en la Parte 4. La guitarra entra para repetir el genial minisolo de la Parte 4 y así da comienzo a la parte cantada, más corta. La guitarra suena en esta un pelín más grave y "menos alegre" que en la Parte 4. Tras un minuto y medio, se entra en la Parte 8.

Esta podría ser conocida como la "parte jazzera" del tema. A mí no me gustaba anteriormente pero poco tardó en cautivarme. Esos teclados de Richard sutiles te acaban atrapando. Poco después cambia de teclado para hacer un ritmo increíblemente cautivador. Te provoca sensaciones increíbles pero indescriptibles. La música se va apagando para dar paso al colofón del tema, la Parte 9, la última.

Esta última parte es mi favorita del disco y mis cuatro minutos favoritos de Pink Floyd. Es un réquiem, una marcha funeraria. Tranquilos, no transmite nada de mal rollo. Al contrario, es de una tranquilidad increíble. Esta parte es clarísimamente dominada por Richard Wright, again, aquí más genial que nunca. Es que es una melodía sumamente cautivadora. Si te tumbas en la cama, te pones esto y cierras los ojos... Esta parte es genial, pero podría destacar su último minuto. La batería desaparece, para dar paso a la parte más lenta del tema. Este minuto es el más increíble del álbum y de todo Pink Floyd. El último minuto de Shine On You Crazy Diamond. Es que no sé cómo describirlo, debéis escucharlo. Aunque tampoco tendría mucho sentido si no escucháis el resto. Bueno, imaginad lo que he dicho antes del tema pero multiplicado por 1000. La tranquilidad, esa sensación reconfortante... Definitivamente, Richard Wright es un genio. Me pone los pelos de punta cada vez que la escucho.

Y esto es Wish You Were Here, señores. Un gran disco que cuenta con tres buenas canciones, pero que si destaca por algo es por ese monstruo llamado Shine On You Crazy Diamond.