martes, 28 de junio de 2016

Morrison Hotel - The Doors (1970)

Nota: 8+


Lista de canciones:

1) Roadhouse Blues
2) Waiting For The Sun
3) You Make Me Real
4) Peace Frog
5) Blue Sunday
6) Ship Of Fools
7) Land Ho!
8) The Spy
9) Queen Of The Highway
10) Indian Summer
11) Maggie McGill

Mejor canción: WAITING FOR THE SUN


Vuelta al blog. Hacía bastante que no lo tocaba. Aquí, de primeras, se me ocurren dos motivos por los cuales escribo tan poco. El motivo secundario es que, claro, los estudiantes de ingeniería nos sentimos un poco agobiados durante el curso (sólo un poco, en mi caso). El motivo principal es que soy bastante vago. Qué se le va a hacer, hay que descansar del curso, que me lo he ganado.

Bueno, hoy retomamos a los Doors con su quinto, y penúltimo, álbum, Morrison Hotel. Echemos la vista atrás, a los cuatro álbumes anteriores. Empezaron con The Doors, un álbum rockero, oscuro, fresco, novedoso, sobresaliente. Dicho álbum fue inmediatamente superado por la obra maestra del grupo, Strange Days, donde llevaron su estilo oscuro hasta la más extrema genialidad, mezclándolo con toques pop-rock, creando una mezcla curiosa y efectiva. Con Waiting For The Sun, bajaron mucho el nivel. La oscuridad dio paso a la luz y al pop simple. Algunos temas eran buenos, otros recordaban épocas pasadas, pero el tono general del álbum carecía de la seriedad de los anteriores. Un álbum bueno, aunque no sobresaliente. En The Soft Parade, llevaron el pop hasta el extremo. Aunque esto podría parecer malo, hay composiciones aquí que destacan por encima de cualquier cosa de Waiting, por lo que me parece superior.

Con este álbum, se podría decir que los Doors vuelven a sus raíces, pues esto es un álbum de rock. Por otro lado, la oscuridad sigue estando poco presente. Se trata de un rock más convencional que el que tocaban al principio de sus carreras. Por ello, este álbum sigue sin parecer tan interesante como los dos iniciales, pero se muestra mucho más regular que sus dos predecesores. Los Doors fueron una gran banda de blues-rock, y no solo destacaron por su estilo único e inconfundible de sus primeros discos. Aquí, queda demostrado. Cuando un grupo como el que era éste, caracterizado por su oscuridad, se pasa al pop simplón, uno puede pensar que estamos ante la muerte del grupo. Los Doors se las arreglaron perfectamente para sobrevivir, haciendo dos álbumes de calidad inferior a su época álgida, pero decentes y perfectamente pasables. Cualquier grupo del mundo, menos los Beatles, firmarían que su peor disco fuera del nivel de Waiting y Parade. Y algunos todavía firmarían que su mejor disco fuera como ellos.

El álbum arranca con Roadhouse Blues, lo cual es una buena forma de arrancar. Suele ser preferible arrancar con una pieza contundente que con una suave. Además, en este caso, se puede decir que es representante de lo que va a ser el disco, y del cambio del disco predecesor a éste. Después de los tintes pop de los anteriores, uno escucha esto y ya intuye algo. El tema es poco novedoso y no tiene algo en concreto que destaque, simplemente es una pieza de rock cojonuda, que aprieta de principio a fin.

Waiting For The Sun, que curiosamente se llama como el álbum dos años anterior a éste, es tan buena, o mejor, que la primera canción. En este caso los Doors dejan de ser tan directos y buscan mezclar su nuevo estilo con el estilo clásico de Strange Days. Precisamente, considero que esta canción tiene calidad de sobra para haber pertenecido a dicho álbum. El riff de órgano es de lo mejor de la carrera de los Doors.

You Make Me Real es, posiblemente, el tema más beatlesco de los Doors. Es un tema alegre y frenético. Aunque no lo considero una gran canción, es de este típico relleno agradable que siempre está bien.

Vamos uno de los grandes hits de los Doors, Peace Frog. Una gran línea de bajo y de teclado abren la canción. También me parece destacable su parte intermedia. Es menos dura que Roadhouse Blues, aunque similar en estructura. No sabría con cuál de las dos quedarme. Aunque bueno, aquí no hay que elegir, ¿no? Simplemente, estamos ante uno de los momentos del disco.

Blue Sunday es de lo peor del disco. Es de esas canciones suaves, tan suaves que son tan relajantes como aburridas. No estoy para nada en contra de las canciones lentas, de hecho el estilo clásico de los Doors no se basa precisamente en ritmos frenéticos, y yo amo ese estilo. Simplemente, es como si la canción no tuviera nada interesante.

Las dos siguientes canciones son las típicas animadas, no duras, pero tampoco lentas. Se trata de Ship Of Fools y Land Ho!. Tampoco son joyas, pero, al igual que You Make Me Real, creo que se trata del típico relleno agradable. Hay discos que, a pesar de tener grandes canciones, quedan arruinados por sus temas flojos. De hecho, creo que una de las cosas por las que este álbum es mejor que sus predecesores, es por la calidad de su relleno (en The Soft Parade hay temas tan buenos o mejores que los hits de este álbum). Este tipo de canciones no suma gran cosa, pero no resta, y mantiene la consistencia del álbum.

Ahora vamos con The Spy. Estamos ante una canción lenta, y, al contrario que Blue Sunday, es totalmente atrayente. Uno de los momentos del disco. La canción no tiene gran complejidad musical. Una de las máximas de la música rock es que la complejidad no implica calidad. Por su puesto, a mí me fascina escuchar alguna maravilla de Yes o Genesis, pero también disfruto con un tema tranquilo de, yo que sé, la primera época de los Beatles.

La siguiente es otro hit, aunque a mí me parece inferior a otros temas del disco. Queen Of The Highway es buena, aunque no sé si marcarla en rojo en la lista de canciones. Es superior al relleno del álbum, pero creo que es un punto inferior a The Spy, Waiting, etc. Como punto positivo, tengo que decir que la voz de Jim suena genial aquí. Pero creo que le falta algo para convertirse en temazo. En todo caso, buena canción.

Indian Summer es similar a Blue Sunday. Lenta y poco interesante. Sin embargo, creo que tiene un punto más de interés. Tiene un tono a The End que me gusta.

Maggie McGill cierra el álbum con un tema de rock, pero lo encuentro un poco más torpe que Roadhouse Blues y Peace Frog. Es una buena canción, pero, al igual que a Queen Of The Highway, creo que le falta un punto de genialidad que otros temas sí tienen.

En fin, creo que se puede decir que hubo un cambio de estilo de The Soft Parade a esto. Los Doors encontraron un nuevo estilo aquí, y aunque este álbum no es ninguna obra maestra como lo fue Strange Days, y no es tan superior a sus dos predecesores como podría parecer, supuso una bocanada de aire fresco al grupo.

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