
Lista de canciones:
1) Hello, I Love You
2) Love Street
3) Not To Touch The Earth
4) Summer's Almost Gone
5) Wintertime Love
6) The Unknown Soldier
7) Spanish Caravan
8) My Wild Love
9) We Could Be So Good Together
10) Yes, The River Knows
11) Five To One
Mejor canción: SUMMER'S ALMOST GONE
Acabó la noche y comenzó el día. El año pasado teníamos dos álbumes en los que se veía a los Doors oscuros, creando melodías que se arrastraban por atmósferas nocturnas y, por momentos, malévolas. Pero de repente, comienza este álbum, y oímos una feliz canción pop como es Hello, I Love You. Este, definitivamente, no es un álbum de rock psicodélico. Para empezar, muchas veces es más tirado hacia el pop que hacia el rock, y por otro lado, deja de ser tan psicodélico. Digo esta frase porque hay temas que todavía guardan la vena oscura de antaño, como Not To Touch The Earth. Vamos a ver cómo en este álbum se desvanece toda la consistencia que Jim, Ray, Robbie y John habían mostrado en los dos primeros álbumes. Vamos a ver cómo desaparece la oscuridad para dar paso a la luz. Vamos a ver como el rock cede ante el pop. Y, además, vamos a ver el peor tema de la historia de los Doors (contando solo la etapa con Morrison).
El disco comienza con el que puede ser el tema más 'poppy' del álbum, Hello, I Love You. Y demuestra que ser 'poppy' no tiene por qué ser malo de por sí, pues este es uno de los mejores temas del disco. Un buen ritmo de John, una melodía infecciosa y buenos detalles de Ray con el órgano son los mejores detalles del tema.
Love Street no me gusta tanto. Se trata de una balada anti-psicodélica. Todo lo que no te imaginabas de los Doors de Strange Days aparece aquí. Compárese con las baladas de los dos álbumes anteriores. No es una mala canción, pero es de esas típicas que, sin ser malas, acabas por pensar que no ofrece cosas muy interesantes.
En Not To Touch The Earth los Doors nos recuerdan a los de antaño, con un tema bien oscuro y psicodélico, aunque la atmósfera de oscuridad se logra más con ruido que con sonidos simples que se dejaban caer, como antes. La primera parte del tema es fantástica, de una oscuridad, yo diría, superior a los dos álbumes predecesores. La segunda parte se basa más en gritos de Jim y buenos toques de Robbie y Ray. No me disgusta, al contrario, me parece que, aunque sea de otra forma, logran dar caos y oscuridad al tema. Y por cierto, la última nota de la canción le puede dar un susto a más de uno.
Summer's Almost Gone es otra balada para nada psicodélica, pero mucho mejor que Love Street. Definida en una palabra: calidez. Eso es lo que transmite esta canción, fantásticamente arreglada entre Robbie, Ray y John y con buena pista vocal de Jim. Demuestra que los Doors no solamente eran unos tíos que solamente sabían hacer canciones con atmósfera oscura, sino que eran unos tíos de calidad que podían hacer lo contrario si quisieran, y hacerlo bien.
Wintertime Love es una canción, tipo vals, que no está mal, pero tampoco pasará por un gran tema. Está un poco edulcorada, pero ya digo, no está mal.
The Unknown Soldier es otro de los mejores temas, con unas buenas melodías y unos buenos arreglos. Tiene una parte más oscura que otra pero yo no la calificaría como oscura. De hecho, la parte buena e importante es bien pop. Pero no importa que sea pop, si es un buen pop.
Spanish Caravan no me entusiasma. Se trata de un tema tipo español. Robbie practica imitando a Paco de Lucía pero no me termina de convencer. El tema tiene ciertos tintes oscuros, pero solo oscuros, y la canción no está precisamente muy bien hecha. A mí me deja bastante que desear, aunque tampoco es mala.
My Wild Love es, directamente, el peor tema de los Doors. Sin más. A lo mejor los Doors tenían la obligación de grabar tres minutos más de álbum, no tenían tiempo y grabaron esto para rellenar. Porque, señores, esto es una puta mierda. Así.
Menos mal que retomamos el vuelo con We Could Be So Good Together. Es de mis favoritos. Se trata de otro tema pop, con un buen riff de Ray con el órgano y que, sin ser muy psicodélico, nos recuerda cosas de los Doors clásicos. A mí me gusta mucho. No cabe duda de que es una canción repetitiva, pero me sigue gustando mucho. Es lo que se dice, pegadizo. Todo en el tema está muy bien hecho y cohesionado.
Continuamos con otra balada anti-psicodélica, Yes, The River Knows. A saber qué sabe el río, pero el tema es bueno. La melodía es buena y la voz de Jim suena bien, y bien profunda. Tampoco es que tenga mucha vida, pero bueno, no está mal.
Por último, el tema más rockero del disco: Five To One. Un tema violento, lleno de tensión, que no de oscuridad, aunque a mí toda esa tensión acumulada no me mola tanto. No se acumula mediante la oscuridad como en Strange Days, sino que por medio riffs violentos que, si bien no están mal, no me parecen lo más afortunado que hayan hecho los Doors. Y me parece que la canción debería durar menos.
En fin, aquí tenemos al peor álbum de los Doors. Una lástima que bajaran tanto el nivel. Pero pensémoslo mejor, igual si hubieran seguido con la oscuridad se hubieran vuelto más rudimentarios en ese matiz, y el hecho de que al tercer álbum la dejaran de lado hace que la añoremos, que la echemos de menos, y que la queramos volver a escuchar una y otra vez. Hace que sea algo más especial. Por cierto, mucha gente señala al álbum siguiente, The Soft Parade, como el peor de los Doors y no, es este.
No hay comentarios:
Publicar un comentario